martes, mayo 21, 2013

Zombies europeos (In the flesh/Les Revenants)

Hay mil formas de tratar el tema de los muertos vivientes para hacer del tema una metáfora o denuncia sobre algún colectivo de esta sociedad. The Walkind Dead, es inevitable nombrarla en un post como éste, trata el tema de una manera salvaje para mostrar crudamente la destrucción de una parte y la deshumanización de la otra. También las hay que se centran en el lado humano con un atractivo toque post rock, como 28 días/semanas después. Otros se ríen, a veces es lo mejor, y mezclan a los muertos vivientes con los muertos en vida como en Dead Set, los zombies atacan a toda una civilización. Los aislados concursantes de Gran Hermano son los últimos en enterarse, como siempre. Las dos últimas que he visto dan otra vuelta de tuerca al género.



En 'In the flesh' los muertos vivientes son rehabilitados para la sociedad y son etiquetados como enfermos, Síndrome del parcialmente muerto. Tienen que administrarse diariamente una especie de bloqueador de malas pulgas para que sigan actuando como normalmente fueron. Son personas que murieron durante el año 2009. Los muertos anteriores y posteriores siguen donde estaban y no existe el contagio que hemos visto en todas las películas y resto de series. Esto se trata en la serie a modo de burla del cliché del género.

Ante la vuelta de estos rehabilitados hay un grupo armado, Human Volunteer Force (HVF), que se opone a la reinsercción de los parcialmente muertos porque recuerdan que estos desgraciados, cuando no sabían lo que hacían porque, al fin y al cabo, estaban enfermos, mataron a muchos de sus seres queridos.

La serie se centra en Kieren, un chaval que se suicidó cuando su amigo Rick se fue al ejercito. Se deja entrever que entre ambos había una relación sentimental por lo que aquí habría un nuevo matiz en la historia. Esto es tratado con sencillez y normalidad, con la importancia que debería tener en una sociedad normal sin necesidad de que hubiera zombies que estuvieran aún más marginados e hicieran parecer que la homosexualidad es un mal menor comparado con lo de ser un muerto viviente.

La serie consta de tres capítulos de, aproximadamente, una hora y fue televisada por la BBC Three. El estilo british está muy presente en la serie y pese a ser un drama, más que una obra de terror, tiene ese toque de humor tan caraterístico en las islas. Un ejemplo es el personaje de Amy, uno de los mejores en mi opinión, donde está orgullosa de su condición y no duda en mostrarse tal como es.



En 'Les Revenants' los muertos vuelven tal y como se fueron. Pueden pasar desapercibidos salvo por aquellos que les echan de menos o que, al menos, les recuerdan. Salvo por los dos últimos capítulos, aparece alguna que otra criatura que puede asustar, se podría decir que la serie es más un thriller psicológico, incluso filosófico, que una serie de terror. Lo inexplicable se une al susto inicial. Los personajes que perdieron a sus seres queridos se paralizan y no saben si sentir alegría o pena.

Cada capítulo se centra en la vida, en aquel entonces donde la dejaron, de los resucitados. Todos tuvieron una muerte trágica que dejó algo incompleto. Una puerta nunca cerrada que duele más que el propio luto por un ser querido que muere.

El pueblo donde todo esto sucede es otro personaje de la serie. Está ubicado junto a un embalse en cuyo fondo se encuentra el antiguo pueblo que quedó sumergido décadas atrás en el accidente de otra presa. El agua es otro de los personajes. Agua como medio en el que morir que a la vez da energía al pueblo, en realidad lo que da es cordura. Cuando el suministro eléctrico desaparece, misteriosamente, empieza el auténtico kaos.

Esta serie es mucho más comparable a Twin Peaks que a The Walking Dead. En esta ocasión Laura Palmer no aparece muerta en la orillla del río si no que aparece caminando de vuelta a su casa años después de haber muerto, Camille. Simón reaparece en el piso de su antigua novia, que lo ve como un fantasma y que a ojos de su hija es un ángel. El ángel Simón. Serge vuelve a lo suyo, a sus problemas pero también a perdonar a su hermano, que nunca le perdonó a él. Victor encuentra a su triste hada, Julie. Es el personaje que menos habla pero el que más desconcierta.

El nexo que une al resto de resucitados, más salvajes y sin vinculos humanos, con estos cuatro es una camarera llamada Lucy que se pasa media serie en coma. Es una Mrs Leño, mucho más atractiva que el mítico personaje de Twin Peaks, que intercede entre todas las partes. Muestra el camino qué hay que seguir y... poco más sabemos. Una camarera mística que cumple su propósito.

La serie tendrá una segunda temporada. He disfrutado mucho con esta primera y no pienso exigirle que responda a todas las preguntas. Me basta con que la calidad en cuanto a trama, diálogos e interpretación continúe. Si decía que In the flesh era muy británica ésta es francesa hasta decir basta, en el buen sentido. Es una serie bastante profunda donde no hay frases gratuitas. Su desarrollo es algo lento en ocasiones pero creo que es necesario para poner algo de base al desconcierto. La estructura, dividida en personajes y en historias, es un acierto ya que todas acaban resultando interesantes y relevantes en el conjunto de la historia. Flash backs nada gratuitos que sacan a la luz muchas respuestas, que en ocasiones resultan algo engañosas, de ese presente que comparten vivos y muertos.

También hay que resaltar la gran banda sonora. De nuevo el post rock hace del apocalipsis algo sugerente. De ésta se encarga la banda escocesa Mogwai.

Añado el disco completo que la banda dedicó a la serie. Lo cierto es que me gustan más otras bandas de post rock como Explossions in the Sky o Godspeed You! Black Emperor. No por ello eéta deja de ser interesante.




 

lunes, mayo 20, 2013

Dans la maison

Tenía pendiente ver algo de este director y creo que no pude quedarme con mejor sabor de boca. Esto también deja un último trago amargo porque es inevitable pensar que ninguna película del resto de su filmografía te va a gustar más que 'Dans la maison'.



El director es François Ozon que, podría decirse, es un clásico del cine francés. Erróneamente pensaba que era el director de C.R.A.Z.Y. una de mis películas en habla francesa favorita, que en realidad es del canadiense Jean-Marc Vallée.

Indagué en la filmografía de Ozon y me quedó la sensación de que era un director algo retorcido y turbio con sólo leer las sinopsis de algunas de sus películas. Eso fue motivo más que suficiente para entrar en el "universo Ozon".

Claude García es un estudiante tímido y discreto que se sienta en la última fila de su clase. Se hace visible gracias a una redacción en la que describe su inquietante presencia dentro de la casa de un compañero y la atracción que siente por la madre de éste, por su olor e imagen de mujer de clase media. El profesor lee la carta impresionado e indignado, a partes iguales, haciendo a su mujer partícipe de la historia que termina con un cliffhanger, un enigmático Continuará....

El profesor entonces decide seguir el juego al adolescente. Justifica su decisión en el talento que aprecia en el texto, una isla desierta dentro de tanta indiferencia a la literatura. Le aconseja, de forma literaria, y anima a que use su imaginación en lugar de jugar a buscar el conflicto real como fuente de inspiración.

El joven aprendiz de escritor que ayer mismo se sentaba en el parque que había frente a la casa y fantaseaba con su presencia en ella decide jugar a ser Dios y hace que sus fantasias y deseos afecten a cada uno de los personajes de su obra. Residentes reales del escenario; los dos Rafas, padre e hijo, y Esther, la atractiva madre de clase de media.

Empieza entonces el juego y con éste las trampas. La manipulación del siniestro Claude a su maestro para poder seguir con la cada vez más atractiva obra. Cada Continuará... es una vuelta de espiral más que sumerge a cada personaje en el extraño universo de Claude. Universo en el que se respira talento y tensión sexual, perturbardor, adolescente y maduro, por todos sus rincones.



Llegado un punto de la novela, el maestro y su mujer son dos personajes que actúan bajo la influencia del escritor. Intentar abandonar la novela es imposible y la única forma de escapar es a través de un final. No uno cualquiera, feliz y del montón. Un gran final, con todos sus daños colateral incluidos en él.

'Dans la maison' podría ser la obra maestra que Woody Allen no pudo hacer en el siglo XXI. No es extraño que uno piense en el newyorkino tras ver muchos lugares comunes con su filmografía. La típica escena de matrimonio intelectual, la metanovela, la presencia del autor o del maestro dentro de la historia a modo de guía para el protagonista.

De nuevo está la desconcertante idea del adolescente que aspira a ser escritor. Chaval que se sale de la norma y que con su talento trata de escapar de sus traumas, sin lograrlo. La solución es incorporarlos a su vida y obra de forma que le puedan resultar útiles.

Esta película ha coincidido con la que comento en el post anterior a éste, Las ventajas de ser un marginado. Como dije en su día, parece que las películas llegan agrupadas en temáticas y en momentos en los que uno está más predispuesto a dejarse influir o emocionar. Son dos películas muy distintas. Esta es un arma más precisa mientras que la otra es menos pulida pero casi igual de efectiva, ese final con Heroes de Bowie es una puta bomba de racimo.

Y no sé si lo que afecta es lo de haber vivido algo similar a lo de esos adolescentes armados, a la manera en la que uno puede vivirlas dentro de su propio y limitado universo, o imaginar la proyección de éstos en el tiempo y ver cómo serán dentro de unos años. Más espejos...

Kids with guns - Gorillaz.

domingo, mayo 19, 2013

Las ventajas de ser un marginado (The perks of being a wallflower)

No sé lo que uno puede esperar de una película de adolescentes pero por aburrimiento, de uno mismo, te plantas delante de una y te dejas ir. Los minutos pasan y lo que ves te gusta, te atrae por la perfección que no encuentras. Todos están jodidos pero nadie juzga a nadie si no que ocurre todo lo contrario, todos se apoyan y comparten sus rarezas y traumas. Eso da envidia y asombra porque no estamos acostumbrados a ese tipo de amistad. En este instante y en este preciso lugar eso es como encontrar una flor amarilla dentro de un basurero.

Charlie, un joven novato con traumas, unos latentes y otros muy visibles, inicia sus primeros días de instituto sin ningún amigo. Quiere ser escritor y se dedica a leer, por distracción, y a escribir ensayos, últimamente todo son ensayos. A los pocos días conoce a una pareja de hermanastros que también tienen lo suyo. Rápidamente lo identifican como juguete roto y lo introducen en su circulo social adolescente.

“Welcome to the island of misfit toys” es lo que le dice Sam, la hermanastra de Patrick cuando oficialmente es reconocido como amigo. El hermanastro es gay y mantiene una relación secreta con un jugador de fútbol americano. Estos dos están hartos de relaciones etílicas, de líos de fin de semana que dejan un tremendo poso de arrepentimiento los lunes. Y uno tarda en darse cuenta de que este tipo de relación no compensa. Tres partes de tristezas por una de euforia, que iría otro misfit toy, Nacho Vegas.

 

Creo que las personas que son diferentes caen mucho en este tipo de errores. Tratan de tener el éxito que busca una persona normal para poder integrarse en esta masa porque, a veces, cualquier cosa es mejor que ser especial. Y, efectivamente, esas relaciones que no nos aportan nada nos dan esa mediocridad que buscamos. Lo importante, creo, es darse cuenta de esto y parar o, al menos, tratar de que no acabe siendo un hábito. Mejor darse cuenta a los diecisiete que a los treinta.

Sam: Why do I and everyone I love pick people who treat us like we're nothing? 
Charlie: We accept the love we think we deserve.

Este Aceptamos el amor que creemos merecer se junta con que somos pobres hasta soñando. Sucede que cada uno de los tres personajes está, en un momento dado, con una persona muy inferior a estas tres geniales rarezas.

Lo que no muestra la película, salvo en el final, es el motivo por el que a Charlie le pasan las cosas que le pasan en su interior. El porqué de esas recaídas. Este punto es conflictivo pero en la historia se cuenta de manera sutil y sin hacer del trauma algo explícito. Todo se reinicia sin necesidad de lobotomías.

Charlie. My doctor said we can't choose where we come from but we can choose where we go from there. I know it's not all the answers but it was enough to start putting these pieces together.

Lo malo, queramos o no, siempre va a estar ahí y siempre va a haber gente que te trate mal o que saque alguna ventaja estúpida de tu desgracia. Me quedo con el mensaje final y con esa sensación pasajera de ser infinito que no mucha gente experimenta, o reconoce. Puede que eso compense a todas las cosas malas. Y aquí pensaba en Fast Car de Tracy Chapman y ese I got a feeling that I belong pero entonces aparece la canción desconocida, que no es otra que el Heroes de Bowie, y entonces entiendo un poco eso que Charlie llama sentirse infinito.



I don't know if I will have the time to write anymore letters because I might be too busy trying to participate. So if this does end up being the last letter I just want you to know that I was in a bad place before I started high school and you helped me. Even if you didn't know what I was talking about or know someone who has gone through it, you made me not feel alone. Because I know there are people who say all these things don't happen. And there are people who forget what it's like to be 16 when they turn 17. I know these will all be stories someday. And our pictures will become old photographs. We'll all become somebody's mom or dad. But right now these moments are not stories. This is happening, I am here and I am looking at her. And she is so beautiful. I can see it. This one moment when you know you're not a sad story. You are alive, and you stand up and see the lights on the buildings and everything that makes you wonder. And you're listening to that song and that drive with the people you love most in this world. And in this moment I swear, we are infinite.

martes, mayo 14, 2013

No cierres los ojos

Esa canción nos pone la piel de gallina y no podemos entender por qué nos sentimos así.

Todo parece envuelto en una nube y el tiempo se ha ralentizado.

Con el tiempo uno pierde el dominio que cree tener sobre éste y en el calendario ya no salen señalados los días festivos.

Suena una canción en un idioma desconocido.

No comas pasas.

Para entender el presente has tenido que renunciar al pasado y al futuro.

Fue un encuentro a tres bandas, ya sabes; la proyección en el tiempo, la canción y tú.

Las conexiones cerebrales se han deteriorado.

Antes, nosotros dominabamos al tiempo y ahora todo funciona al revés.

Golpeándote la cabeza muy fuerte.

Ciertos artículos afirman que algunas celulas y moléculas tienen memoria propia.

Siempre que miramos un calendario antiguo encontramos anotaciones que hizo algún desconocido.

Lanzo mis sentimientos hacía ella en el tiempo, hacía el futuro, para que no coincidan con los suyos.

No bebas té verde.

Llevas siete días sin dormir.

Cuando digo "tú" en realidad quiero decir "yo".

El tiempo nos engaña y nos trae al presente recuerdos molestos o recuerdos de cosas que nunca ocurrieron.

Vivo igual que el que compra pan de molde, mirando la fecha de caducidad y calculando el número de personas a las que alimentar.

No duermas.

Jamás volveré a hablar en primera persona del singular.

Ahora no recuerdo la última ocasión en la que pude jugar con el tiempo.

¿Qué cosas te harían perder la memoria?

Hubiera dado cualquier cosa porque alguna de esas tres bandas no hubiera existido nunca.

La falta de sueño desordena las ideas.

Volver atrás un minuto, una hora o diez años para cambiar el presente.

Terapia de electroshock.

Sé que lo hago muy a la ligera, y de manera egoísta, para evitar compromisos en este ahora.

Todo es lentitud. Todo es ahora.

Mis manos se ven borrosas.

No malgastes ni un segundo en pensar en ello porque en realidad no nos importa lo que ese alguien hizo en ese ahora. Deja de mirar a ese calendario.

Abusa de ciertas drogas.

Creo que ninguna proyección en el tiempo terminará con esta relación.

Imagino que para cambiar el pasado se necesita una mala memoria.

No existen los malos recuerdos ni el miedo al futuro.

No cierres los ojos.












 

miércoles, mayo 08, 2013

Proust, Bolaño y Philip K. Dick.

Hace tiempo un amigo me recomendó una lectura que sonaba bastante interesante, por lo extraña que parecía. Se trataba de una novela que se desarrollaba en un mundo donde los aliados habían perdido la II Guerra mundial. Así, Alemania y Japón se repartieron gran parte de ese mundo ficticio. Los Estados Unidos no escapan de la supremacia de este eje y también se encuentran a los pies de los intachables Japoneses y de los deshumanizados nazis.


La recomendación quedó ahí colgada en ese sitio donde dejo las cosas que no me tomo muy en serio. No es que no confíe en el buen criterio de la persona que me la hizo, sin duda lo tiene, pero no pudo terminar Los detectives salvajes. No hacer caso de sus recomendaciones es un tipo de venganza por ese desprecio literario. Ese tipo de venganzas que no tienen ninguna consecuencia y que son ignoradas (o, recursivamente, no tomadas muy en serio).





Me encontraba en mitad de la segunda parte de En busca del tiempo perdido de Marcel Proust, A la sombra de las muchachas en flor. Lectura complicada y agradable a partes iguales por el estilo del francés en el que utiliza frases especialmente largas. Todo es divagación y asfixia.

Para evitar la saturación, o la locura, decidí hacer un parénteis al llegar a la mitad del libro de Proust y empezar la lectura de otra novela, de temática y estilo totalmente opuesto. No tiré entonces del sitio donde dejo las cosas que no me tomo muy en serio si no de Entre Paréntesis, una recopilación de artículos en el que Bolaño habla de muchas cosas pero sobre todo de la literatura que frecuentaba y del exilio.

En la parte final del libro hay un listado de los autores de los que habla Bolaño junto con el número de página en el que lo hace. En busca de autores a los que leer vi que el chileno hablaba de Proust en la página X. A lo Rayuela, me desplacé a esa página en la que Bolaño describía los temas de los que solía hablar con Rodrigo Fresán:

...13) De Philip K. Dick, a quien ambos admiramos sin reservas. 14) De la posibilidad de una guerra entre Chile y Argentina y de sus posibles e imposibles consecuencias. 15) De la vida de Proust y de la vida de Stendhal. 16) De lo que hacen algunos profesores en Estados Unidos...

Entonces se me vino a la cabeza esa recomendación que no me tomé muy en serio y de nuevo viajé hasta el glosario de autores Bolañianos para buscar las páginas en las que el chileno hablaba de Philip k. Dick. Ví que lo hacía en la página Y en un artículo titulado con el nombre del escritor norteamericano, Philip K. Dick, en el que se le describe de esta manera;

Estas son algunas de las conclusiones a las que hemos llegado: Dick era un esquizofrénico. Dick era un paranoico. Dick es uno de los diez mejores escritores del siglo XX en Estados Unidos, que no es decir poco. Dick era una especie de Kafka pasado por el ácido lisérgico y por la rabia...



No son los de los mejores adjetivos que se le pueden dedicar a una persona pero sí a un escritor.

Así decidí realizar ese viaje al universo de lo que pudo haber sido. Esto me recuerda a la genial serie Fringe donde convivían dos universos, que en realidad eran dos lineas temporales distintas. Esos cambios políticos se hacían visibles, por ejemplo, en el skyline de Nueva York, las torres gemelas aún estaban en pie en el alternativo.

Todo esto en realidad habla del exilio de un país o de una realidad. Debe ser duro encontrarse lejos del país al que se pertenece al igual que debe ser duro encontrarse en un universo paralelo creado a partir de una mala decisión.



 

lunes, mayo 06, 2013

Searching For Sugar Man

Sixto Díaz Rodríguez, más conocido como Rodríguez, es un cantautor norteamericano nacido en Detroit. Fue en un local de esta ciudad donde dos productores le descubrieron. Con ellos produjo un par de canciones. Más tarde grabaría dos discos; Cold Fact en 1970, y Coming from Reality en 1971 con la discográfica Sussex Records.



Dos semanas antes de una navidad fue despedido de la discográfica. En ese momento se podría decir que Rodriguez dejó de ser músico y pasó a ser un obrero. Sería injusto decir que fue un trabajador más, un obrero más del montón (como si eso fuera poco), porque siempre luchó como un animal por conseguir un sueldo y por luchar por los derechos de su clase social.

Rodríguez - Sugar Man



Sudáfrica.

A mitad de los años noventa Stephen "Sugar" Segerman y Craig Strydom empiezan una investigación para averiguar datos reales sobre la vida de un mito musical de la Sudáfrica del Apartheid. Todo alrededor de ese mito, un tal Rodríguez, es borroso y son muchas las preguntas que no tienen respuesta.

¿Cómo llegó el primer disco de Rodríguez, Cold Fact, a Sudáfrica? Se especula con que fue una chica norteamericana la que se lo llevó a su novio, un militar que por entonces estaba en Sudáfrica. No son muchas las opciones en este sentido porque Sudáfrica estaba literalmente bloqueada y aislada del resto del mundo por motivos políticos y humanitarios. Muy curioso creer que un bloqueo es lo mejor para la humanidad que pertenece al país "embargado".


¿Sigue vivo Rodríguez? La leyenda que se conoce dice que no. No se tienen datos reales pero según ésta su muerte podría ser una de las más llamativas de todas las ocurridas en el mundo de la música. Durante un concierto en el que nadie en el público le hacía caso este habría sacado un revolver de uno de sus bolsillos y se habría volado la cabeza de un disparo. Otros dicen que se quemó a lo gonzo.

Rodríguez - I Wonder.



Los dos detectives musicales deciden seguir la pista al dinero que Rodriguez debió generar. No era ya buscar quién se enriqueció a costa del cantautor si no saber quién puede disponer de algún dato real sobre el músico. Así, tres discográficas sudáfricanas llevaron a Strydom a una discográfica que pertenecía a un antiguo directivo de la mítica Motown, Mike Theodore.

Este productor, por supuesto, recordaba con añoranza al pobre Rodriguez pese a su nulo éxito norteamericano. Cuando el detective pregunta a Theodore cómo se había suicidado el cantante éste contestó que no había ningún suicidio, más allá del musical; Rodriguez no estaba muerto.

Los dos sudafricanos crearon entonces una web para buscar información sobre Rodriguez. Mediante ésta lograron contactar con una de las hijas del músico, entonces obrero. Muy sorprendida daba sus datos y añadía que a veces es mejor no conocer la realidad para no estropear al mito.

Más bien fue todo lo contrario, al mito le vino muy bien la realidad, o realidades, y ésta salió a la luz. La carrera de Rodriguez se bifurcó en un momento dado en dos caminos, el del éxito y el del fracaso, sin que uno tuviera noticias del otro. Hoy en día eso sería muy difícil pero hay que imaginar la situación de la Sudáfrica del Apartheid, en su bloqueo y en su censura. Puede que todas estas cosas también tuvieran mucha culpa en la mitificación de Rodriguez porque sus extrañas canciones calaron en una sociedad que se agarraba a cualquier clavo ardiendo de libertad y el disco de Rodríguez era eso. Un extraño  y atractivo material que hablaba de sexo, drogas y de lucha contra el sistema.

Los dos sudafricanos logran hablar con el mito. Rodriguez les cuenta su vida de obrero mientras que ellos le cuentan que ha vendido más de medio millón de discos en Sudáfrica. Ambas partes alucinan al descubrir la parte oculta de la historia que cada uno conocía pero todo encaja y todo se complementa por imposible que parezca.

Rodriguez visita Sudáfrica por primera vez. Retoma su carrera musical ante los fans que desconocía. Imagino que lo haría buscando cámaras ocultas por la emoción que éstos le transmiten y con extrañeza por su éxito en diferido, que diría aquella.

Ésta es, resumiendo, la historia que cuenta el magnífico documental "Searching for Sugar Man" de Malik Bendjelloul. Imocionante historia que se hizo con el premio Oscar a mejor documental en el año 2013. El cómo se cuenta hace que el documental tenga aroma a cine realidad, a relato de una historia tan fantástica que sólo podría ser verdad en la ficción.

Rodríguez - The Establishment Blues.
 

 

jueves, mayo 02, 2013

Todos quieren ser Don Draper

Desconozco cual será el final de Don Draper, el personaje protagonista de Mad Men. Sí que sospecho desde el minuto cero, o desde la primera vez que vi la cabecera de la serie, que no será un final feliz. No hay que confundir un final feliz con un final perfecto. El final será triste, una despedida dolorosa, y la serie pasará al cementerio de las obras de arte.



Don Draper, Dick Whitman, camina en el abismo sin despeinarse. Lo hace como el Man on wire que cruzaba de una torre gemela a otra. Sosteniendo una barra con sus manos para mantener el equilibrio. Se podría decir que en cada extremo de esa barra se encuentra lo mejor y lo peor. Así actúa un tipo que lee el 'Infierno' de Dante en medio de sus vacaciones veraniegas, que no duda en ser infiel a su mujer mientras que se queda profundamente decepcionado ante la concesión sexual de una de sus empleadas o la propia estampa de la serie, Don sosteniendo un cigarrillo, confrontada con la carta abierta de éste contra Lucky Strike.



"En mitad del viaje de nuestra vida me descarrié del camino correcto, y al despertar me encontré solo en un bosque oscuro"

Y puede que ahí resida el truco para sobrevivir en el abismo. Ser un idealista bastante interesado o un hijo de puta muy sensible. Se podría ver hipocresía donde sólo hay inteligencia. Una inteligencia muy emocional, por llamarla de algún modo, imposible de practicar. Simplemente aparece cuando se le necesita, inteligencia oportuna.

Y todos quieren ser Don Draper. Todos quieren dinero, mujeres, éxito sin pensar en las consecuencias que eso conlleva. Pedir un Old fashioned mientras guiñas el ojo a alguien. Vivir en un piso alto, muy alto, con buenas vistas para poder encontrar el que camino correcto o, simplemente, disfrutar de la caída.


miércoles, abril 17, 2013

Girls

No sé bien por qué me arranqué a ver 'Girls' y tampoco sé muy bien por qué debería preguntarmelo. Es una serie más y decir que la veo no debería ser más vergonzoso que decir que veo 'El Equipo A', lo cuál no es cierto.

Y aquí me quedo atascado y no sé qué más decir sobre el hecho de ver esta serie. Le pregunto, con la boca pequeña, a un amigo bastante peculiar que podría encajar en un ficticio 'Boys', por la serie. Le digo si la conoce y me dice que sí. De hecho me asegura que la ve al día y yo me quedo asombrado de la facilidad que tiene para admitir algo que a mí me cuesta tanto.

Tampoco hay que exagerar porque no es tanto el esfuerzo que hago al admitir que veo, e incluso disfruto, una serie que va dirigida a una audiencia femenina. Cuesta mucho menos que decir un lo siento, o un te quiero, un te necesito o un simple, sincero y rotundo NO pero cuesta más que contar una mentira, o cosas del tipo qué calor hace o qué frío hace.

Y es que hay que ver qué poco nos cuesta hacer según qué cosas en comparación con la facilidad con la que hacemos otras que sabemos que no nos aportan nada bueno.Y lo peor es que tampoco nos aporta nada malo. Cosas de la edad que le ocurre a la gente de mi generación porque; ¿Para qué hablar de mis problemas cuando hablar de los de otros?.

De hecho tampoco me gusta tanto como para tener la necesidad de escribir sobre ello pero el método que utilizo para elegir los temas sobre los que escribo es algo oportunista y la serie está bastante de moda.

En este caso, por lo que sea, lo que está de moda no es tan oportuno para mí como para el resto igual que lo que es bueno para alguien de tu generacíon no tiene por qué ser bueno para ti. Uno, a cierta edad, es un pasajero en transito que no sabe muy bien qué le conviene o hacia donde va. Un continuo prueba y error, prueba y error...



Y todo esto suena a ensayo sobre todo y sobre nada. Ensayos que escribe también la protagonista de la serie confiada en vivir de ello algún día. Puede que ese punto en común me atraiga. Lo mío es real y lo suyo es ficticio, que un día también fue real porque la protagonista, Lena Dunham es en realidad una escritora que un día luchó para poder pagar el alquiler con ello.

En fín, todo esto que he escrito ni es serio, ni fundamentado y tampoco se puede decir que el tema tenga mucho significado. Se trata de una divagación densa y puede que con eso valga para ser considerado como intento, fallido, de ensayo, un ensayo de ensayo. Buenas ideas mal materializadas de lo que se puede sacar una buena historia.

Creo que de todo esto va 'Girls'.

Wreckin' Bar (Ra Ra Ra) - The Vaccines






 

viernes, abril 12, 2013

'Pedro Páramo' de Juan Rulfo

La téoría de que cada libro llega en el momento preciso se desmonta, o confirma,  por completo en este caso. Este libro que tenía pendiente llegó en un estado febril, molesto e incómodo. Con una mano puesta en el libro y otra en la nariz.

Mezclar el realismo mágico con la fiebre no es del todo malo porque uno se encuentra en una dimensión similar a la que muestra la novela. Macondo es localizable en Google Maps y no resulta tan extraño eso de escuchar como unas almas en pena cuentan la historia de Pedro Páramo.

Esta pequeña novela es un gigante. Lo es por su estilo, por el dominio del registro, por el juego temporal al que nos somete Rulfo, por los personajes, por México, en resumen; por todo.

La belleza de la prosa de Rulfo se mezcla con todo el mal y todo lo triste. Quizá en eso consista el sufrimiento sin limites que nos muestra en esta obra, aquel que no termina jamás. No termina con la vida si no que lo acompaña a uno hasta el fin de los días. Condenado a repetir, día tras día, la misma historia.

Esta historia es contada de forma atemporal, sin orden ni línea cronológica. Las voces de los vivos se mezclan con las de los muertos y componen la historia de Pedro Páramo. Voces que surgen en mitad de ese silencio que tan peligroso es a veces.

Es quizás ese silencio lo que nos obliga a leer cosas que nos hagan olvidar que está ahí acechando como un fantasma. Lo malo es cuando esa lectura habla como lo haría un muerto para recordarte, primero, que eres mortal y que, segundo,  el silencio está siempre ahí y puede volverte loco si no logras acostumbrarte a él.

Rulfo fue un referente en todos los escritores latinoamericanos. Uno de los más grandes de ellos, Bolaño, nombra a 'Pedro Páramo' en otra obra cumbre sobre el silencio y muerte en México, 2666.

"¿Quiere decir que cree que Kelly está muerta?, le grité. Más o menos, dijo sin perder un ápice de compostura. ¿Cómo que más o menos?, grité. !O se está muerto o no se está muerto, chingados! En México uno puede estar más o menos muerto, me contestó muy seriamente. Lo miré con ganas de abofetearlo. Qué tipo tan frío y reservado era ése. No, le dije casi silabeando, ni en México ni en ninguna otra parte del mundo alguien puede estar más o menos muerto. Deje de hablar como si fuera un guía turístico. O mi amiga está viva, y entonces quiero que la encuentre, o mi amiga está muerta, y entonces quiero a sus asesinos. Loya sonrió. ¿De qué se rié?, le pregunté. Me ha hecho gracia lo del guía turístico, dijo. Estoy harta de los mexicanos que hablan y se comportan como si todo esto fuera Pedro Páramo, dije".


Todo suena a pesimismo y cómo no volver a los lugares que uno frecuenta cuando siente que todo va a salir mal, por pura experiencia porque hasta el momento todo ha salido mal, sin abandonar nunca la lucidez o cinismo. Y es que no todo es tan malo porque nos podría haber ido aún peor.

Así vuelvo a Nacho Vegas y a su 'Morir o matar' que tiene mucho de Páramo porque noche tras noche se repite la misma triste canción:
 
Y así eran nuestras noches, y así era nuestro amor:
comenzaba en el silencio, continuaba en el terror,
y otra vez de allí al silencio. Dime, ¿para qué hablar
de lo que pudo haber sido y lo que jamás será,
tratando de adivinar qué fue eso que hicimos tan mal?;
si, en fin, se trata de morir o de matar.

Y final todo son los Secretos y mentiras de los que habla Leigh y versiona Vegas. Todo nace y todo muere cada día y los demás nos limitamos a esperar. Jugando a los 'Secretos y mentiras' o a cualquier otro juego que nos haga olvidar que la fiebre desaparece pero el silencio siempre va a estar ahí. Estática.

Deja de escuchar la estática.
- ¿Qué cojones quiere decir eso?
- Nada. Que todo lo que hay en este mundo es como una transmisión, buscando su camino a través de la oscuridad. Pero todo -la vida, la muerte, todo- está completamente rodeado de la estática. (hace el sonido de la estática) ¿Sabes? Pero si escuchas la estática durante demasiado tiempo, te acaba jodiendo.
 
Escena de A dos metros bajo tierra, "Estática". Una de las mejores conversaciones que un muerto podría tener con un vivo.

 

jueves, abril 11, 2013

Ciudades

Camino por las calles de una ciudad que no conozco. Es de noche y es tarde, muy tarde. Me cruzo con grupos de jóvenes y como no conozco la ciudad no sé si van o vuelven de alguna zona de marcha. No conocer la ciudad me sirve de excusa para perderme igual que me podría haber servido para ser sensato y no hacer nada. Para quedarme quieto, quizá tumbado mirándome los pies, mientras me obligo a no pensar en nada para evitar tentaciones como aquella de perderme por calles desconocidas.

Pero no estoy perdido. Puede que borracho pero no perdido. Sé que no estoy tumbado, no estoy mirando al techo, no estoy inventando las cosas que van a ocurrir. Aunque no lo recuerde será real y sus consecuencias; inolvidables. Una ración de éxtasis por cada cuatro de remordimientos pero no hay grietas, lámparas, sensatez ni dedos de los pies.


 
 
 Pálido - Christina Rosenvinge.