
Tenía sentimientos enfrentados antes de ponerme a ver Carnivale. Sabía que me iba a gustar pero sabía que era un obra inacabada y que me iba a decepcionar. Es lo mismo que me ocurría frente a 2666 de Bolaño. En ambas ocasiones mereció la pena el esfuerzo de leer las mil y pico páginas del libro y los aproximadamente 1200 minutos de visionado de la serie. Es quizás lo mejor en cuanto a calidad fotográfica, trama, guión, actores que he podido encontrar en una serie de tv. Cada plano es la fotografía de un paisaje. Cada actor es un pieza de ajedrez caracterizada por un defecto de feria ambulante. Negras contra blancas. El Mal contra el Bien.
El primer minuto y medio del primer capítulo es una profecía de lo que la serie va a ser (every prophet in his house). El enano que bailaba raro y decía frases al revés en Twin Peaks te explica la lucha cruel entre la criatura de luz y la criatura de oscuridad. Michael J. Anderson es uno de los protagonistas de la serie. Para todo amante de Twin Peaks este primer minuto es una señal de que va a disfrutar de ella (como un enano).
La linea argumental de la serie se divide en dos. En una un circo ambulante encuentra a su paso a un chico, Ben Hawkins, que acaba de perder a su madre. Samson, que es el encargado del circo junto con la misteriosa "Gerencia", le deja trabajar con ellos. Pronto se dan cuenta de que el chico es "especial". Ser especial entre la mujer barbuda, el hombre lagarto, unas hermanas siamesas, un vidente ciego,... tiene mérito. Como dijo Morrison People are strange when you're a stranger. EL chico conoce sus poderes pero no el porqué los tiene. Pronto irá descubriendo su misión. El actor es Nick Stahl (In the Bedroom, Sin City,...). Este actor siempre me ha gustado mucho y en esta serie hace perfectamente el dificil papel de Ben Hawkins. Simplemente no me podría imaginar a otro Ben.

Por otro lado está el padre Justin. Un cura que vive con su hermana Iris. Es un pastor más o menos normal que empieza a distanciarse de la iglesia al serle descubierto que el tiene una misión que cumplir. Es ruso de origen, su nombre es Alexei. De niños quedaron abandonados por un accidente de tren y fueron recogidos por el padre Norman. Fundamental ver la serie en versión original para apreciar la interpretación de Clancy Brown. La voz del pastor es acojonante. Nada que envidiar a ningún predicador de tres al cuarto que salen por televisión. No me gustaría nada que este tipo me encontrara pecando.

Esta dos historias van paralelas hasta cierto punto que empiezan a converger. A todo esto hay que unir otras tramas de los personajes del circo, cierta relación con los Templarios, muchos sueños y revelaciones... Todo en medio de una increible recreación de los años 30. Gran ambientación de la crisis tras el crack del 29, ambiente post KKK, violencia sureña,...
Muchas tramas que deberían de ser resueltas en seis temporadas, tal y como estaba previsto. Al final se quedaron en dos gracias a HBO. Hay que felicitar a HBO por muchas cosas, pero no entiendo ciertas decisiones. Cierto que cada capítulo costaba alrededor de cuatro millones de dolares y que fue perdiendo audiencia, pero al menos debería dejar de retener los derechos sobre la serie y dejar hacer una película o miniserie (solución que pensó Knauf) que acabe resolviendo todas las tramas.
El creador de esta obra maestra es Daniel Knauf y cuenta con unos de los mejores directores que tiene la televisión americana, Rodrigo Garcia (In treatment, Six feet Under,...). Aunque no esté acabada es muy recomendable verla. El final no es el deseable pero al menos cierra alguna cosa que otra.
Es cierto que se podría encasillar o etiquetar como serie de culto que va enfocada a un grupo de personas, pero creo que es tanta la calidad que lo mejor es dejarse llevar sin más. No verla es un pecado. Si el padre Justin se entera te arrepentirás...










