miércoles, diciembre 08, 2010

Final de la tercera temporada de Sons of Anarchy (Segunda parte)

Soy un puto desastre. Es la segunda vez que confundo el final de temporada de una serie en menos de un mes. Me pasó también con Weeds. Por suerte alguien me ha avisado. Me ha preguntado si estaba dormido o que demonios hacía mientras veía el capítulo porque nada coincidía con lo que había pasado.

Esta mañana he visto en el blog de Asesino en serie, de El mundo, que Alberto Rey hablaba sobre el final de Sons of Anarchy. El caso es que no concordaba mucho con lo que yo había visto. He pensado que quizá no se había enterado bien no contemplaba que había confundido el último con el penúltimo capítulo. Luego lo he comprobado... Mea Culpa. Ya lo digo, soy un puto desastre.

El caso es que este nuevo final me ha gustado bastante más. Sorprende y es totalmente resolutivo. En este caso me reafirmo en que se trata de acción de la buena. De entretenimiento puro muy bien interpretado. Esto no quita que uno tengo derecho a sentirse engañado por este final, por muy fan de la serie que sea.

Sin destripar más de lo necesario, el príncipe había hecho participe al resto de su corte de sus negociaciones con el ejercito que estaba instalado tras sus murallas. Todos menos la reina, clave en esta partida. Hasta el penúltimo capítulo pensábamos que la madre de Jackson era la única enterada de la trama. Al final resulta que todos estábamos tan engañados como ella. Digo bien lo de engañados. El final de la serie es sorprendente aunque queda claro y todo encaja. Pero esto tiene poco mérito cuando nos han enseñado sólo la mitad de la historia.


Al final ha pasado lo que yo quería que pasara con Stahl. Una pena. Justicia muy poética la de este capítulo. Me alegra confirmar que se reabrirá el debate moral de Jackson cuando se reencuentre con las cartas de su padre a Maureen Ashby cuando sepa la verdad sobre sus sospechas de cómo desapareció éste del mapa. Todo se ha quedado preparado para esa trama al encontrarse Jackson más alejado que nunca a su progenitor y más unido a madre y padrastro.

Soy consciente del engaño, pero seguiré fiel a SOA. Más cuando al saberse descubierto aquel que nos ha engañado se disculpa con una gran canción de rock. Hey Hey, my my. de Neil Young, versionado por Battleme. esta canción justifica a la serie al decirnos que hay más en el cuadro de lo que se puede ver. Y que una vez dentro en la oscuridad es imposible regresar. A parte de que el Rock & Roll no puede morir y que el rey se ha ido pero no ha sido olvidado. Gran Neil Young.

Grande Alberto Rey y gran blog también el suyo. Escribe prácticamente a diario sobre aquellas series que le gustan con la ironía que sólo puede tener quien sabe de lo que habla. Ni punto de comparación con otros. Su post de ayer es la mejor descripción que he leído sobre SOA.



Siento mi despiste. Me gustaría no volver a caer en estas confusiones, aunque no prometo nada. Soy un puto desastre.

2 comentarios:

  1. Lo que más me ha gustado del post, y espero no molestar, es la frase inicial y final, lo siento, pero me encantó.

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  2. No molesta. Es la frase más sincera del post o incluso del blog jej...

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