lunes, diciembre 26, 2011

Final de la primera temporada de American Horror Story.

No sabía qué iba a ser lo más terrorífico de este fin de semana, el final de American Horror Story o la Nochebuena. Ah, por cierto, Alerta de Spoilers.

Al final la Nochebuena acabó siendo tan horrorosa como se esperaba. Al ser esperado no es decepcionante. Hablo de horrorosa en el sentido de aburrida, por no haber no hay ni traumas que contar sobre ésto.


Lo decepcionante del fin de semana fue el final de American Horror Story. Algo que empezó siendo La semilla del diablo ha acabado siendo Bettlejuice. No es que la película de Burton esté mal porque, de hecho, es una película fantástica, en todos los terminos, si no que no se puede cambiar registro, a mi parecer, de manera tan radical.

La sensación que me queda de esta primera temporada la dividio en dos. La que tengo de los once primeros capítulos y la que tengo del último. Los once primeros fueron brutales y muy originales. Era una historia contada muchas veces, familia que se muda a una casa encantada, pero narrada de una manera muy imaginativa y original. Con desmadres dentro de la historia que la hacían muy atractiva y sugerente. Supongo que nadie es infalible aunque tengas la suerte de acertar muchas veces seguidas. Eso te da la sensación de tener un cheque en blanco para hacer lo que quieras sabiendo que, de una forma u otra, el resultado será genial.

El capítulo final es muy empalagoso. Me extañó que los fantasmas no se pusieran a bailar y cantar a modo de musical tipo Glee. La imagen de la familia fantasma vestida de gala (¿De dónde habrán sacado esa ropa?) alrededor del árbol de Navidad fue sonrojante. Sólo el personaje de Jessica Lange salva de nuevo el capítulo y nos recuerda que aquello es una historia de terror americano. La ama de llaves calentorra ha colgado la liga para pasar a ser la madre de la familia Fischer, A dos metros bajo tierra.

Los últimos minutos del capítulo nos devuelve un poco la esperanza. Ese botarate hijo de Tate parace que va a dar bastante juego en la siguiente temporada. De todas formas habrá que bajar las expectativas y relajarse. Poner a un anticristo está muy bien aunque puede que no sea suficiente.

3 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo en que el último capítulo no está a la altura de los once anteriores. De hecho, el once es impresionante. Pero en conjunto creo que ha sido una serie brutal, sobre todo por la forma original de contar los tópicos de siempre de las casas encantadas y el enorme personaje de Jessica Lange.

    Sobre la siguiente (o siguientes) temporada, he leído que la idea es que cada temporada sea una historia independiente, con un final cerrado, como una especie de miniserie, lo que no significa que no haya apariciones de personajes pasados.

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  2. Sí, para mí ha sido de lo mejor de este año.
    Por una parte esa idea de temporada autoconclusiva porque la familia Harmon ya ha dado todo lo que tenía que dar aunque echaré de menos a Taissa Farmiga y a Connie Britton, más que nada porque le tengo cariño por su papel en Friday Night Lights (Serie que te recomiendo).
    Para mí el mejor capítulo es aquel en el que Violet descubre lo que le ocurrió.

    Si Jessica Lange desaparece va a perder mucho la serie. No creo que lo haga al dejar muy abierto lo del niño/anticristo.

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  3. Anónimo10:52 a.m.

    Aun me pregunto ¿QUE RAYOS PENSARON LOS PRODUCTORES CON ESE FINAL?... Aparte que quede con un mal sabor de boca ya que quedaron varios cabos sueltos, al menos para mi.

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