De nuevo un Lunes fatal. El mismo avión de todos los días aparece en el cielo a las siete y veintisiete. Al escribir ésto recuerdo la canción de Los Piratas llamada los 'Años 80'. Recuerdo entonces, en pequeños flashes, a una chica llamada Teresa. La conocí hace tiempo y ya no sé ni porqué debería recordarla. No sé qué fue de ella pero sí que sé que Los Piratas se separaron hace mil años. Me olvido de Teresa, de nuevo, y de Los Piratas. Intento olvidarme de mí pero miradas feas de varias señoras de mi trabajo me recuerdan que sigo allí. Me dan ganas de decirles que a mí me jode más que a ellas estar allí. No soy digno de su presencia igual que ellas no son dignas de tantas otras cosas. No les culpo. Debo recordarles a algo malo de sus vidas. A veces siento que provoco esa sensación en ciertas personas. Son personas que mi me dejan indiferente por lo que actúo con ellas consecuentemente, con indiferencia.
Quizá sea generalizar mucho pero podría resumir a la humanidad en dos grupos. Personas con las que no me importa tropezar y personas con las que sí. Podría tomar de muestra el autobús que me lleva al trabajo. Gente que, de manera casi aleatoria, coincide en un vehículo en el que no resulta difícil tropezar. Hay gente de todo tipo, de diferentes edades, sexos, nivel económico. No sé por qué me ocurre pero reacciono de distinta forma cuando alguien me empuja o simplemente me roza. Claro está que la educación es un factor importante en ésto de chocar pero voy a suponer, de manera ingenua, que todo el mundo se disculpa cuando lo hace. Hay ocasiones en las que arrancaría la cabeza al que tropieza conmigo. Siempre me calmo y me limito a mostrar mi mejor cara de mala ostia. Minutos más tarde puedo chocar con otra persona y realmente no me importa. Sonrió o asiento comprensivamente. Aparentemente no hay mucha diferencia entre ambos tipos de personas pero parece que algo dentro de mí si la nota y reacciona de diferente forma.
Es un ejemplo tonto, sólo eso. Podría haber puesto otros. Personas cuya risa me resulta agradable mientras que las de otras me pone enfermo. No me gusta actuar así pero es una reacción que no puedo controlar. Inevitable. De nuevo pienso en Los Piratas. Imagino que serán cosas de un joven viejo o manías de un viejo joven. Puede que sólo sea la reacción de alguien estomagante, susceptitble a cualquier cosa. Podría tratarse de un superpoder que tengo para distinguir a las personas buenas de las malas. No lo veo posible o creo que es un superpoder que tiene mucha gente. Las señoras de mi trabajo que me ponen mala cara, por ejemplo.
Los Piratas - Inevitable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada