lunes, mayo 14, 2012

Primera temporada de The Good Wife

Tras el parón sopranesco que me ha tenido dos o tres meses, no lo he contabilizado pero se ha hecho corto, alejado del mundo de las series he vuelto a retomar aquellas que dejé pendiente. Esa cola imaginaria de series estaba encabezada por The Good Wife por las muchas alabanzas que he leído sobre ella.


Me había quedado en el capítulo diez y, la verdad, es que no había me había impresionado mucho. Sí que es cierto que era evidente que era un producto de calidad tremendamente cuidado pero no pasaba de ser una buena serie de capítulos autoconclusivos. Una vez terminada la primera temporada mi opinión no ha cambiado mucho. Ha mejorado porque la trama y personajes han evolucionado y poco a poco me he ido familiarizando y todo empieza a ser mucho más fluido. Aún así, he de reconocer que no veo en The good wife ese fáctor o detalles o lo quiera que sea eso que convierte a una serie muy buena en una serie excelente.

Dicho ésto reconozco que disfruto mucho viendo la serie. Me ocurre como con otras que siguen un formato similar; Una linea argumental incrustada en capítulos autoconclusivos. Es una serie de abogados por lo que hay un caso por capítulo, y viceversa. El abogado, The Shield, House o The Closer son series que siguen esta dinámica.

Los puntos a favor de la serie son muchos. Por un lado los personajes. Julianna Margulies da vida a Alicia Florrick. Es el centro de todo y el factor común de los dos "ambientes" que podemos ver en la serie. La familia Florrick y el bufete de abogados 'Lockhart & Gardner'. Alrededor de estos dos núcleos flotan otros personajes que completan la trama familiar-jurídica-política de la serie. Son muchos los diálogos ingeniosos e inteligentes. También son muchas las peculiaridades de los personajes. Esto es ya un cliché dentro del género de las series sobre abogados. No llega al punto caricaturesco de Ally McBeal pero sí que se pueden ver a jueces y fiscales maniáticos, obsesivos, sarcásticos, ingenuos... Ésto unido a música oportunista (nos indica cuando debemos emocionarnos), peinados, vestuarios e instalaciones perfectas hace que esta serie sea un producto muy atractivo. Tanto que no resulta del todo verídico.

Quizá exijo demasiado o puede que todavía no se me haya ido de la cabeza el último frame de Tony Soprano. La serie es muy buena y merece la pena verla. No es la serie perfecta pero tampoco tiene porque serlo. Hay capítulos sublimes con claros guiños a otras series o películas. Destacar, por ejemplo, el capítulo llamado "Doubt" en el que se hace un claro homenaje a la gran "Doce hombres sin piedad" de Sidney Lumet. Sólo por ver este capítulo merece la pena ver la serie entera. La estructura del capítulo, resolución y comentarios del jurado sobre el caso y sobre los personajes principales de la serie no tiene desperdicio.

Acabada la primera temporada tengo otras dos pendientes para seguir disfrutando de esta agradable serie. Con la gran acogida que ha tenido y su mejor crítica es probable que llegué a seis o siete temporadas. Puede que me convaliden un par de años de derecho.

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